Por qué los clientes debe tener la propiedad de los datos de su inventario

Existe una cláusula que se repite en casi todos los pliegos de licitación de servicios urbanos, desde la limpieza viaria hasta el mantenimiento del alumbrado público. Suele decir algo así: «La empresa adjudicataria deberá aportar los medios tecnológicos necesarios para la gestión del servicio».

Sobre el papel, suena excelente para la administración: el Ayuntamiento no invierte en software, la empresa trae su propia herramienta y todos contentos. Ahorro de costes, ¿verdad?

La realidad, lamentablemente, es muy distinta. Lo que a corto plazo parece un ahorro, a largo plazo se convierte en una de las trampas más costosas para la gestión pública: la pérdida de la soberanía del dato.

Hoy vamos a hablar de un concepto fundamental para cualquier administración moderna: el software de inventario propiedad del ayuntamiento. Analizaremos por qué delegar la tecnología en la contrata es un error estratégico y cómo recuperar el control de tus activos.

La trampa de la «Caja Negra» de la concesionaria

Cuando una empresa de mantenimiento (una ESE o una constructora de servicios) gana un concurso, suele desplegar su propio GMAO (Gestión de Mantenimiento Asistido por Ordenador). Es la herramienta que usan sus operarios para fichar, cerrar partes de trabajo y organizar rutas.

El problema es que, para el Ayuntamiento, esa herramienta suele ser una «caja negra».

Los técnicos municipales reciben informes mensuales en PDF, bonitos gráficos en Excel o accesos limitados de «solo lectura» a la plataforma. Pero no tienen el control real. No pueden editar, no pueden reestructurar la base de datos y, lo más grave, no son dueños del histórico.

¿Qué ocurre cuando, cuatro o cinco años después, vence el contrato y entra una nueva empresa?

El secuestro de datos y el «Día Cero»

Este es el escenario de pesadilla que viven cientos de municipios cada año:

  1. La empresa A termina su contrato.
  2. El Ayuntamiento solicita la entrega del inventario y el histórico de mantenimiento.
  3. La empresa A entrega un archivo (a menudo en formatos poco utilizables o desestructurados) o simplemente apaga el acceso a su servidor.
  4. Entra la empresa B. Como no se fía de los datos de la anterior (o no puede importarlos), empieza a realizar un inventario «desde cero».

Este ciclo es desastroso. Cada vez que cambia el proveedor, el servicio retrocede. Se pierde la trazabilidad de qué farolas se cambiaron el año pasado, qué cuadros daban problemas recurrentes o qué inversiones se realizaron. El municipio paga una y otra vez por el mismo trabajo de inventariado, simplemente porque no exigió un software de inventario propiedad del ayuntamiento desde el principio.

El cambio de paradigma: El Ayuntamiento como dueño de la plataforma

La solución a este problema es un cambio en la redacción de los pliegos y en la mentalidad de gestión. La administración no debe pedir «que la empresa traiga software», sino exigir «que la empresa trabaje sobre EL software del Ayuntamiento».

Aquí es donde plataformas SaaS (Software as a Service) neutrales como Maptainer juegan un papel democratizador.

Al contratar directamente la licencia del software, el Ayuntamiento se asegura tres pilares fundamentales:

1. Continuidad del Servicio

No importa si la empresa de mantenimiento cambia mañana. El usuario «contrata» se da de baja, y se da de alta al nuevo adjudicatario. Los datos, las fotos, el historial de averías y la geolocalización de los activos permanecen inmutables en la nube del municipio. El conocimiento se acumula, no se reinicia.

2. Fiscalización Real

Cuando la empresa trabaja sobre tu software, la transparencia es absoluta. No tienes que esperar al informe de final de mes para saber si se están cumpliendo los pliegos. Puedes entrar en tiempo real y ver: «¿Dónde están las brigadas ahora mismo?», «¿Cuánto tiempo tardaron realmente en cerrar esa incidencia?». Pasas de confiar en lo que te cuentan a verificar lo que ocurre.

3. Independencia del Fabricante (Vendor Neutrality)

Muchas empresas de servicios son también fabricantes de luminarias o componentes. Si usan su propio software, es probable que este favorezca sus propios productos o formatos de datos. Un software de inventario propiedad del ayuntamiento como Maptainer es agnóstico: le da igual si la farola es Philips, Schréder o ATP. Registra la realidad técnica sin sesgos comerciales.

Interoperabilidad: Tu dato, tus reglas

Tener la propiedad del software también significa tener la libertad de mover tus datos. En la era de las Smart Cities, el inventario de alumbrado no puede ser una isla. Necesita «hablar» con el sistema de la Policía Local, con el portal de transparencia o con el sistema de gestión económica.

Si los datos están secuestrados en el servidor propietario de una empresa privada, estas integraciones son costosas o imposibles. Sin embargo, al usar sistemas abiertos que permiten la exportación a formatos estándar (como Shapefile, GeoJSON o Excel) y que cuentan con APIs de conexión, el Ayuntamiento garantiza que su inversión tecnológica es duradera.

El coste oculto de lo «gratis»

Es comprensible que, ante presupuestos ajustados, los responsables municipales se sientan tentados a dejar que la empresa concesionaria asuma el coste del software. Pero es un ahorro ficticio.

La empresa concesionaria repercutirá ese coste en su oferta económica, generalmente con un margen de beneficio. Y el coste de la ineficiencia, de la pérdida de datos y de la falta de control durante los años del contrato, supera con creces el coste anual de una licencia de software especializada.

Conclusión: Toma las riendas de tu infraestructura

El alumbrado público, el saneamiento, los residuos y el mobiliario urbano son patrimonio de la ciudad. Los datos que describen su estado y su mantenimiento también deberían serlo.

No dejes que el activo más valioso del siglo XXI —la información— quede en manos de terceros. Exigir la propiedad y el control directo de la plataforma de gestión es un acto de responsabilidad pública y eficiencia administrativa.

Si quieres blindar tu inventario y garantizar que tus datos sobrevivan a cualquier cambio de contrata, necesitas una herramienta neutral, potente y diseñada para la administración pública. Descubre cómo Maptainer devuelve el mando a quien realmente le pertenece: al municipio.

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